Bailáte un tango, Gro !! RAWSON TIENE UNA CANCIÓN DEDICADA A LA LEGENDARIA MASCOTA DE GERMINAL.

Gro Castelli (1)Rawson tiene un tango propio, con raíces genuinas en la capital del Chubut. No se trata de la célebre pieza de ese mismo nombre con música de Eduardo Arolas y letra de Luis Clausi,  quienes tuvieron otra motivación, bien porteña: el Hospital Rawson y sus médicos de la década del ’20.

El tango local tiene una fuente de inspiración muy especial. Se titula “El Tangro”, registrado como “tango canción – canyengue –  melacólico” y está incluido por la escritora Coca Tinnirello en su libro “El ChubuTango”, de 1997.

La misma autora cuenta mayores detalles de ese origen: “El Tangro” pertenece a un pedacito de mi propia historia –como casi todos los otros- y a la historia de Isabel María Roselli, amiga de la infancia y de la vida, quien ha musicalizado la pieza con singular sensibilidad, estilo y profesionalismo”.

Coca Tinnirello, autora de la letra de El Tangro.

Coca Tinnirello, autora de la letra de El Tangro.

La escritora identifica como inspiración superior de su tango compartido a “la melodía del Rawson que nos vio nacer, crecer y desarrollarnos a cada una en lo suyo, haciendo propicia mi creación poética y su composición musical para honrar a su padre Paulo Roselli y a la vez, ambas hicimos causa común para rendirle un merecido homenaje a él y a todos los ilustres vecinos incluidos en el texto con amor y respeto, y entre ellos y en forma muy especial al querido Oscar Nicolás “Gro” Castelli que desde hace setenta y  cuatro años vive en nuestra ciudad capital de la provincia del Chubut”, señala Coca Tinnirello en su publicación de hace casi dos décadas.

La pieza, alguna vez estrenada por la cantante Alma Luz, es una sucesión de reconocibles imágenes con hechos y personajes que corresponden a una etapa de Rawson con epicentro en el Bar Roselli de Yrigoyen y Moreno y sintetizada en la figura del “Gro” Castelli”, un querido vecino también recordado en un libro de Luis Ángel “Coco” Terraza.

Gro Castelli y su esposa Nelly,

Gro Castelli y su esposa Nelly,

“No se conocía a otro que poseyera como él, la facilitad extraordinaria de imitar perfectamente a los muchos personajes extraños que habitaron en nuestro Rawson. Con Gro, jamás se pasaban momentos de tristeza. Todas sus ocurrencias, eran realmente risibles”, se lee en el libro “Mi viejo pueblo. Todo Rawson con sus viejas costumbres y extraños personajes”.

Esas condiciones de  ductilidad y frescura las volvió a mostrar hace poco más de diez años, en el auditorio del Complejo Cultural Policial. La creación teatral “Madre hay una sola…la mía”, presentada en octubre de 2004 por un grupo conducido por Mario Encina, lo tuvo como protagonista inesperado de un cuadro que sorprendió a la concurrencia por su calidad y comicidad.

Entre documentos….…y garbanzos.

La imagen de Ana Capotosti que recrea el Bar Roselli

La imagen de Ana Capotosti que recrea el Bar Roselli

El “Gro” Castelli contó alguna vez detalles de su biografía personal. “Nací el 3 de abril de 1924 y fui la primera mascota del Club Germinal de Rawson fundado dos años antes. En 1945, después que hice el servicio militar en Comodoro Rivadavia, regresé a esta ciudad y entré a trabajar en la Policía. Estuve cinco años en la Casa de Gobierno. En aquella época se hizo el traspaso al edificio de la Jefatura, en Pedro Martínez y Rivadavia, que pertenecía a Correos y Telégrafos”.

“En Fontana 50 – narró en alguna conversación- ocupábamos las oficinas00000 que dan al monumento del General San Martín, en el cruce de la avenida con las calles Belgrano y Luis Costa. Yo trabajaba en la Sección “Documentos” con Parhelio Goicoechea, un amigo de toda la vida que había entrado antes que yo. Nuestro jefe era Carlos Alberto Tadeo, un hombre que ya falleció en Buenos Aires”.

“Recuerdo cuando iluminaban la Casa de Gobierno para las fiestas patrias. Todo alrededor se encendía de celeste y blanco y formaba un verdadero espectáculo. El Salón de Actos era un lugar muy elegante, con grandes cortinados de terciopelo rojo que cubrían los ventanales que dan a los patios. Se hacían fiestas y bailes de gala. Se hacían también conciertos y presentaciones. Pasaron por allí el guitarrista Eduardo Falú, la pianista Pia Debastiani, los Hermanos Abalos cuando eran jóvenes; el ballet folklórico de El Chúcaro con la actuación del Tarateño Rojas. Era el único lugar lindo para espectáculos de ese tipo”.

Su paso por la Casa de Gobierno no había sido su primera experiencia laboral del Gro”  (apodo con el que permaneció la última sílaba del original “Negro” de la infancia y con el que se lo conoce popularmente). Al local que se conocía como la garbancería de Ayllón y Gort, llegaba toda la producción  del Valle. Y allí empezó ganando $ 1,50 por día.

Gro Castelli (2)

El Gro con su esposa Nelly.

Su función era “marcar las bolsas” de la impresionante producción de garbanzos y arvejas de primera calidad” que se lograba al promediar la década del ’30 en el Valle del Chubut y que generaba exportaciones a Brasil y otros países. “Tenía buena caligrafía y entonces hacía bien el marcado. Se identificaba por número según el tamaño que determinaba la máquina clasificadora”.

En ese mismo lugar, que se conoce hoy como la vieja planta “Flor de Lis” de San Martín y Vacchina, funcionó el cine Barbara al que “Gro” supo concurrir en su niñez.

“Coca” Tinnirello habla de “una memoria colectiva que tira para arriba y llora de emoción” en la letra de “El Tangro”. Y el “Gro” Castelli, a los 91 años, sigue dibujando “el piolín del tiempo…tal cual cómo pasó”: haciendo un firulete en el teclado de Roselli que toca un tango rezongón….

EL TANGRO

Estás en mi ciudad como el vagón, / que se olvidó aquel tren / camino a la estación.

Tus pasajeros del ayer / se sientan en el bar / y entre café y café, / aún juegan al billar.

El piano de Roselli / desde el cine, / estira hasta la esquina / un tango rezongón.

Mirá si habrá recuerdos encendidos / gritando en los sentidos / a ras del corazón….

Los tiempos de jolgorio  y juventud / hoy volviste a nombrar,la historia no murió.

Acá en el Sur / también hay dos por cuatro, / hagámosle un retrato / al bar del narigón.

La rubia “Felicitas” es el afiche, / que engalanó el boliche / sin verso y sin pudor, / y aquellos que la vieron / sin sorpresa, / sentada en una mesa / como un muchacho más, / recuerdan los momentos compartidos / un tanto conmovidos, / porque éstos ya no están.

Pero hay una memoria colectiva, / que tira para arriba / y llora de emoción… / porque el piolín del tiempo / ató los sentimientos, / y haciendo un firulete / en el teclado, / vos “Gro” los has dibujado / tal cual como pasó….

Y un Gooollll de Germinal / grita el estadio, / y tras el corolario, / mi Rawson estalló….

Mirá si habrá recuerdos encendidos / gritando en los sentidos / a ras del corazón….
(Letra de Coca Soriani de Tinnirello y música de Isabel M. Roselli)

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Acerca de La Luciérnaga Curiosa

Personajes, paisajes y hechos que han dejado huellas en este tiempo que me ha tocado vivir.
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