De pie y en reclamo de justicia y verdad. SUSANA PIRES: “BUSCO DAR UN SENTIDO A LA MUERTE DE EMMANUEL”

Susana Pires (1)Susana Pires contiene el llanto y recuerda aquella tarde del 9 de diciembre de 2014. Con una música de fondo que memora otros días, más felices, repasa una vez más el itinerario recorrido a partir del fatídico momento en que su corazón de madre presagió lo que había ocurrido con su hijo Emmanuel, de 16 años, en el sector norte de Playa Unión. Una vorágine de dolor, impotencia y lágrimas la hundió entonces en emociones inenarrables. Quiso  morir también y lo gritó ante lo inexplicable. Creyó imposible retomar el camino de la vida, el mismo que aguardaba a un adolescente querido por todos que le tiró un beso desde la puerta de calle con un “Te amo vieja” y se alejó para siempre.

El apoyo de la fe, el acompañamiento de su entorno familiar y comunitario, la fuerza interior y la confianza en la justicia le permitieron, a pesar de todo, recuperar la entereza, endeble al principio pero fortaleza al fin, para hacer escuchar su firme reclamo.  En un extenso diálogo recordó las dolorosas secuencias de los últimos seis meses de su vida que, a pesar de todo, ha  continuado y alumbra una firme esperanza: que los autores del asesinato de su hijo reciban el castigo que se merecen por su aberrante acción.

Horas previas

“Emmanuel había terminado antes las clases. Había aprobado todas las materias y desde el 20 de noviembre ya no iba más a la escuela. Su expectativa era disfrutar desde entonces sus vacaciones”.

Susana inició así su relato y continuó: “Ese 9 de diciembre me tuve que ir a Gaiman con mi hijo Agustín, de 15 años, a retirar sus boletines a la escuela agrotécnica. Emmanuel quedó en casa porque quería construir su galpón para juntarse con sus amigos, hacer su música…Llegué a casa a las tres de la tarde y le anticipé que dos horas después íbamos a hacer las compras. Había sido designado escolta de la bandera de la escuela de Playa Unión y el acto era al día siguiente, en el Cine Teatro. Entonces llegaron los amigos a buscarlo para dar una vuelta. Le dije que le postergara, que se iba a hacer tarde, pero ante su insistencia y los pedidos acepté que lo hiciera, con la recomendación de que a las 5 estuviera de regreso”.

“A esa hora lo llamé y me dijo ‘vieja, estoy yendo’. ‘Dale, que se hace tarde’, fueron mis palabras. A las cinco y media no llegó y me fui a buscarlo. Creí que podía haberse detenido con los chicos en otro lugar. Llegué a la zona de pesca. No vi ningún cuatriciclo. Seguí el camino. Cada vez veía menos ni tenía señal. Lo llamaba y no me contestaba. Decidí volverme, pensando que nos habíamos cruzado y que estaría en casa, que había regresado por los montes o por la costa. Al girar para volver me encuentro con una caravana de patrulleros, ambulancias, autos oficiales. En ese momento se me quebró el corazón. A Emmanuel le pasó algo, pensé. Sentí su muerte en ese instante”.

Cruce mortal

Susana estaba sola en el auto. “Mi cuerpo no me respondía. Llamé a mi hijo Agustín para que viniera. Avancé como pude en el regreso. Fui hasta la casa de uno de los amigos de Emanuel. Al llegar la mamá sale gritando: ‘A Emmanuel le pegaron un tiro’. ‘Decíme si está muerto’, le pregunté. Ella no lo sabía. Subí al auto. No permití que nadie se acercara a mí en ese momento. Llegué a mi casa. Tomé la imagen de la Virgen María. Me abracé a ella y la pedí fuerzas porque me moría. Es todo lo que recuerdo”.    Y sus recuerdos prosiguen: “Llamé a mi otro hijo, Eduardo. Vino y nos fuimos. Primero al hospital de Playa y después al de Rawson. En todo el camino me dio aliento y esperanzas. Como mamá ya lo sentía muerto. Llegamos. Estaba muy aturdida. Nadie me avisaba lo ocurrido con Emmanuel. Desbordé todo lo que sea seguridad por atrás y me encontré con mi hijo muerto. En ese momento confirmé que ya no estaba”.

Reflexión

Emma 02“Ninguno de nosotros estamos preparados para la muerte de nadie. Mucho menos para la de un hijo. Creo que es el dolor más intenso que puede sufrir un ser humano. En ese momento entré en un shock tremendo y quería morirme. Lo repetía a gritos. Y si estoy aquí, de pie, es porque tengo una familia de oro, unos hijos admirables, que me imploraron que siga y que luche, que me necesitaban. Mis hermanas, mis hermanos, mis sobrinos, amigos, la gente, me fueron levantando. Su acompañamiento me dijo que no estaba sola y comprendí que Agustín me necesitaba, comprendí que Ariana me necesitaba y Eduardo y sus hijos también. Pude tomar conciencia de que tenía que luchar por mi hijo pasado un tiempo. No recuerdo la cantidad de días pero empecé a ponerme de pie, a preguntar qué pasaba, quién lo había matado, dónde y por qué. Ahí comenzó la historia”.

“Cada uno por su lado, mis hermanos Rita y Ricardo se movilizaron con los amigos, los compañeros escuela, de rugby de Emmanuel, e hicieron miles de cosas que ignoré hasta hace poco tiempo. Entonces me sumé al reclamo de justicia. Cuando salí de aquel shock tan fuerte comencé a interiorizarme y a pensar que tenía que romper paredes, si fuera necesario, para lograr la verdad. Esta fuerza viene del amor de mi familia, en primer lugar; de la gente. Creo que Dios me mantiene de pie. Siempre ahondé en las cuestiones de la fe. Tuve el acompañamiento del padre Marcelo Nieva. Estuvo a mi disposición frente al dolor ante un pedido al párroco Juan Nota. Gente que conozco o no, y de otras instituciones religiosas como las evangélicas, me dieron el apoyo de su oración. Mi confianza en ese amor verdadero me hizo levantar cada mañana”.

Acompañamiento

Emma 01Susana se ha sentido acompañada totalmente por la comunidad de Rawson aunque entiende que, por ahí, existe una sociedad anestesiada de alguna manera. “Siempre pensamos que los problemas les pasan a otros. Y los miramos de afuera, en todos los órdenes de la vida. Yo también debo haber estado anestesiada en algún momento, observando cómo le pasaban a otros. No tenemos la costumbre de marchas, salidas a la calle, de luchas. Por eso estoy admirada por la forma que me ha acompañado la comunidad de Playa Unión y Rawson, en especial los jóvenes y los amigos.  Sin ellos no podría estar parada en este momento”, dice.

Ante una pregunta concreta, no vacila en su respuesta: “Confío en la justicia desde el primer día. Lo hago como madre. Si perdiera esa confianza nada tendría sentido. Estoy segura que trabajan y han trabajado, hasta ahora, como corresponde, más allá de los resultados. Es muy simple. Con una mirada humana, estos señores se equivocaron y deben hacerse cargo de ese terrible error. Nada me devolverá a Emmanuel pero su muerte debe tener un sentido. Es lo que estoy buscando. Como también mi vida tendrá que lograrlo de ahora en más para seguir viviendo. Y si su muerte fue de esta manera tengo que saber las causas. Siempre dije que somos libres como seres humanos. Dios nos da esa ventaja del libre albedrío. Pero tenemos que ver como usamos nuestra libertad. Es fundamental. Estos señores han abusado de esa libertad, sin importarle la vida del otro. Es aberrante. No se puede andar tirando en un lugar donde, habitualmente, siempre hay gente transitando. Tendrán que hacerse cargo de lo que hicieron. Ojalá que la justicia logre lo que nosotros esperamos, por el bien de todos”, confió Susana en el tramo final de sus declaraciones.

Audiencia

Emma 03Emmanuel Puebla Pires recibió un disparo en la cabeza en la zona de El Sombrerito. Allí sus familiares han levantado luego testimonios recordatorios del trágico suceso ocurrido el 9 de diciembre de 2014. Había nacido el 1° de abril de 1998. El día 9 de cada se realizan actos evocativos en el centro de Rawson, con gran adhesión de la población.

La audiencia preliminar al juicio oral y público sobre este caso de la muerte del menor Emanuel Pires en la que se encuentran imputadas dos personas, tendrá nuevamente como escenario la sala del Superior Tribunal de Justicia que reúne las condiciones para la presencia de más personas entre el público, además de cuestiones vinculadas con la seguridad de la misma. Se realizará el próximo jueves 2 de julio a las 10 horas y será presidida por la jueza de garantías Ivana González.

Oscar y Eduardo Naya están imputados del delito de homicidio simple, el primero en carácter autor y su hijo en carácter de partícipe necesario.  Ambos están detenidos desde los días posteriores al hecho, en el pabellón 11 de la Alcaidía de Trelew.

La acusación estará a cargo de la fiscal general Mirta Moreno acompañada por la funcionaria de fiscalía Florencia Gómez. Los imputados son defendidos por Gustavo Latorre y Francisco Romero, mientras que abogado querellante en representación de la familia, será el abogado Carlos Villada.

La familia Pires descuenta que, al igual que en ocasiones anteriores, la comunidad de Rawson acompañará y sostendrá, como siempre, su búsqueda de justicia.

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Acerca de La Luciérnaga Curiosa

Personajes, paisajes y hechos que han dejado huellas en este tiempo que me ha tocado vivir.
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