Una foto, una historia, un protagonista (VI). AIDA DA RIF Y LOS SUEÑOS DE UN TIEMPO DE TREN Y JUVENTUD.

Aida Da Rif 1961“La foto está tomada frente al Colegio Nacional de Trelew, en su antigua sede de la calle Sarmiento.  Fue el último día de clases del año 1961. Ese día egresábamos. Verla hoy, lógicamente, es muy movilizador. Uno recuerda no solamente a sus compañeros de estudios sino también a aquel querido colegio. Y revive el espíritu de aquella juventud, poseedora de tantos sueños y ganas de hacer. Todo el ciclo secundario lo hice en aquel establecimiento. Aquel año fui la única egresada de Rawson.

“En aquel tiempo era muy difícil que los padres aceptaran que sus hijos fueran a estudiar a Trelew. Mi grupo era del bachillerato y asistía por la mañana. La idea era la continuación posterior de alguna carrera.  Por la tarde estaba el magisterio. Se cursaba primero el ciclo básico. A esa parte yo la hice por la tarde. Ello significaba que salía de mi casa a las 11 de la mañana y regresaba a las 19.30. Esa exigencia horaria, con tanto tiempo fuera del control familiar, influía en la decisión de los padres. No era fácil y reflejaba en cierta manera las características de la sociedad de entonces, que no quería desprenderse tanto tiempo de sus chicos. Iba en el tren.”

“Muy poquitas mujeres éramos en el bachillerato. La tendencia mayoritaria apuntaba al magisterio. Aquí está mi querida amiga Martha Humphreys, a quien siempre recuerdo con muchísimo cariño; Diana Czabanyi, Susana Zamudio y Noemí Suhurt. Entre los varones veo a Oscar Baraibar, Mauricio Bensimón, Raúl “Coco” Margara, Rodolfo Villoria, Jorge “Cacho” Crespo, Luis “Finito” Jones, Héctor “Chiche” Rueda, José “Pepe” Monje, Carlos Agüero, Orlando Lewis, Nelson Jones, Jorge “Chiqui” Daroca y Ernesto Villar, estos últimos ya fallecidos.”

“Entre los profesores recuerdo con mucho afecto a (Ermanda) “La Tana” Mirífico en física, muy preocupada siempre por sus alumnos; Mrs. Edmunds, en inglés; las señoritas Roberts (historia) y Alvarez (geografía), Epifanía Calvo en literatura, la señora de Sancholuz, en filosofía; el doctor (Adolfo) Margara en higiene. Estos fueron profesores de quinto año. De primer año recuerdo a Margarita Arata, con quien empecé a amar la historia. En matemática tuvimos varios profesores. Un grato recuerdo tengo del ingeniero  Juan Domingo Pío, quien practicaba un inteligente método para que todos, los que gustaban de la materia y los que no, pudieran avanzar en el cursado.”

“El año de esta foto, 1961, nos sorprendió el cierre del servicio del tren. Se terminó aquella linda etapa del encuentro de todos los estudiantes del valle en la estación de Trelew para volver a nuestros hogares. El problema que nos trajo ese cierre hizo que pidiéramos una reunión con el gobernador Jorge Galina en la Casa de Gobierno. Nos pusieron un vehículo grande para que nos llevaran a Trelew. El servicio lo prestaron luego “Tito” Michi y don Pires. Pasaban casa por casa de los viajeros y tocaban bocina hasta asegurarse de que no se habían quedado dormidos. Aquella gestión ante el gobierno, creo que fue mi primera intervención de tipo político. Desde entonces no paré de interesarme…..”

Aída Da Rif (6)(Testimonio de Aída Da Rif. Le tocó ese nombre por la pasión de su padre por la ópera italiana. Nació en San Antonio Oeste (Río Negro), uno de los asentamientos de un itinerario laboral que obligó al jefe de la familia Da Rif, inspector nacional de obras públicas, por numerosos lugares de la zona patagónica. El más al norte, pero pronto fallido por razones de salud, fue Bahía Blanca. Aída llegó a Rawson a los diez años Recuerda la fecha y la hora exactas: 10 de junio de 1955 a las 10,10 horas de la mañana en el tren. Guarda un recuerdo imborrable de la entonces plaza Lamarque, cercana a la estación, con su fuente y sus molinetes para impedir el paso de los caballos. En Rawson terminó la escuela primaria. Después de hacer el bachillerato en el Colegio Nacional de Trelew, a diez días del egreso, empezó a trabajar como Cadete en el entonces Consejo Provincial de Educación. Funcionaba en Belgrano 844. Corría el mes de diciembre  de 1961. Trabajaba en el área de administración que, al poco tiempo, se derivó hacia donde hoy funciona Lotería del Chubut y luego a un galpón muy precario, con poca calefacción y escasas comodidades.

La construcción de la actual sede del posteriormente convertido en Ministerio de Educación, en la intersección de 9 de Julio y Moreno, se produjo en los primeros años de la década del ’70. Al llegar el gobierno democrático de Benito Fernández y ante la necesidad de liberar la sede construida para las reuniones de la Legislatura, se produjeron varios cambios que obligaron a los empleados del Consejo Provincial de Educación a defender el edificio destinado a su funcionamiento: ocuparon y lograron instalarse en su espacio definitivo. Allí realizó toda su carrera laboral, en especial una etapa vinculada con la liquidación de los sueldos docentes en tiempos de máquinas y calculadoras manuales. Llegó a importantes funciones en el organismo. Paralelamente tuvo un activo protagonismo en el quehacer cultural y social de la ciudad. Su vocación política la llevó a acercarse en la Unión Cívica Radical. Fue Secretaria de Bloque en el período 1987 – 1991, y concejal en dos períodos, ocupando la presidencia del Concejo Deliberante de Rawson.

Aída Da Rif fue reconocida por su “larga e importante militancia y por su responsabilidad civil representada en sus actos ciudadanos”, según expresa el texto de la Resolución N° 113/14, recibiendo tal galardón en oportunidad de la celebración de un nuevo aniversario de la fundación de Rawson en septiembre de 2014.

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Acerca de La Luciérnaga Curiosa

Personajes, paisajes y hechos que han dejado huellas en este tiempo que me ha tocado vivir.
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2 respuestas a Una foto, una historia, un protagonista (VI). AIDA DA RIF Y LOS SUEÑOS DE UN TIEMPO DE TREN Y JUVENTUD.

  1. Graciela Papaiani dijo:

    Felicitaciones Miguel por el informe periodistico! y a Aida por tan emotivo relato

  2. María Virginia Mirífico dijo:

    Gracias por recordar a mi tía y madrina: la “Tana” Ermanda Mirífico, quien AMABA a sus alumnos y fue a ellos a quien dedicó su vida. La tía Armanda, siempre en mi corazón. Habrá sido ella quien me hizo amar a las ciencias exactas? Habré heredado de ella el placer por la química? Vaya uno a saber!!! Gracias nuevamente por recordarla.

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