EL TAMARISCO: Pequeño árbol que acompañó la vida de los pioneros

100_6167Se dice que su nombre se vincula con el que los romanos identificaron un pequeño río español (Tamaris).  También se afirma que en el lenguaje de las plantas significa “eres mi sostén” porque, entre otros usos, sirvió para consolidar dunas y declives arenosos en la proximidad de costas y ríos. El pequeño árbol reconoce su origen en las regiones cálidas y templadas de Europa, África y el Oriente Cercano.       Llegó a América del Norte a principios del siglo XIX y en su viaje eterno por el nuevo continente alcanzó a la Patagonia para convivir con las especies nativas. Su origen exótico lo ha puesto en la mira de especialistas por sus posibles efectos invasores. El tamarisco, sin embargo, resiste en silencio y su historia se ha enlazado con la de la gente que llegó a esta zona.

Modelo 01Rawson no ha permanecido ajeno a esta presencia y a estas historias en la que el viejo tamarisco, ese arbolito humilde que sobrevive a lo largo de la costa de Playa Unión o reverdece a orillas del río Chubut o a los costados de los caminos del Valle, a pesar de los ataques, se mimetiza en el paisaje sureño y se convierte en protagonista central de relatos y recuerdos desde sus mismos orígenes.

El tamarisco unió a una pareja de galeses a principios del siglo XX, formó parte del parque de una casa pionera cuyos restos se observan todavía en Rawson y fue el remedio al que se apeló para trabajos de forestación en los comienzos de Chubut como provincia. Los poetas lo tuvieron como objeto de inspiración y hasta una calle del Barrio La Isla, en el sector rural de la ciudad capital, lleva su nombre junto al de otras especies y referencias a la naturaleza.

Novia galesa

Tapa 01Albina Jones de Zampini relata en su libro “Cien atuendos y un sombrero. Moda y Familia en Chubut desde 1859 a 1939”, editado en 1991, la historia de Margaret Ann Williams, una joven galesa que llegó al Chubut en 1912 para casarse con Tudur Evans, pastor luego en distintos zonas y capillas, a quien había conocido “cuando estudiaba teología en el sur de Gales”.

Albina describe aquel momento especial y señala que Margaret Ann “trajo consigo su vestido de novia, de crepe de seda, y el sombrero con plumas. Su ramo nupcial fue patagónico: silvestres margaritas y ramos de tamariscos”, marcando ya la presencia del arbusto en la vida de los pioneros llegados a la Patagonia a partir de 1865.

Entrerriano emprendedor

alsua_polirwPor aquellos años de la boda de los jóvenes galeses ya vivía en Rawson don Justo Alsúa, un entrerriano nacido en Victoria que había desempeñado importantes funciones oficiales hasta ocupar interinamente el cargo de Jefe de Policía en 1911, además de una amplia e intensa actividad como productor ganadero, inspirador de diferentes propuestas y gestor de proyectos de crecimiento para la zona.

En uno de sus pasos por Bahía Blanca, don Justo había conocido la experiencia de Felipe Caronti, un personaje ineludible de la historia de aquella ciudad, con una permanente lucha por el arraigo de árboles en una zona de fuertes vientos y frecuentes inclemencias climáticas

Las memorias familiares hacen aparecer al tamarisco en este conocimiento de la experiencia bahiense y el acceso a estacas para su plantación en Rawson. Los retoños llegaron a la casa pionera de Morris Humphreys y Elizabeth Harriet Adams, padres de Myffanwy, la esposa de Justo Alsúa, y se convirtieron en presencia creciente del asombroso jardín con el que su inspirador trataba de reconstruir el paisaje de su Entre Ríos natal.

Felisita 04 - copiaEl parque, que llegó a contar con otras especies notables como una palmera tropical, se lució en su máximo esplendor en la portada del Número 3 (diciembre de 1937) de la Revista Policial, una publicación mensual editada por entonces en Rawson por la Asociación Cultural Policial.

“Un tamariscal rodea en un tupido cerco esta casa, protegiendo las flores contra el viento. Allí creció gigantesco, con todas las proporciones de un árbol, un tamarisco que esa familia lo designa como el padre de todos los de la región”, escribió un anónimo redactor en la página 9.

El ejemplar gigantesco, conocido como “el tamarisco del Tata”, era usado como lugar de encuentro de don Justo para conocer las últimas novedades e impartir directivas al personal en los comienzos tempranísimos de la jornada de trabajo. “Ha bajado desde los tamariscos  una rosada lluvia”, escribió décadas más tarde Alberto Bonati en sus Tres Poemas para la Casa Vieja, referidos a aquella vivienda familiar.

Dos jóvenes calabreses

El tamarisco, fuerte y rebelde, reaparece en los momentos iniciales de la Dirección Provincial de Bosques y Parques, protagonizados por dos recordados profesionales, los ingenieros Silvio Grattoni y Roberto Figueroa López, en el período del gobernador Jorge Galina.

Julián Gallardo,  cadete del organismo por aquellos días, reavivó la significación de esta especie arbórea en una carta escrita como producto  de “su impotencia y tristeza” por las persistentes talas de árboles en Playa Unión y publicada en el diario El Chubut en marzo de 2012.

El texto de hace tres años incluye una especial referencia. Menciona a Rocco y Pepino Mirenda, dos muchachos recién llegados en aquellos años a Rawson desde Calabria (Italia), quienes como personal también de la Dirección de Bosques y Parques emprendieron su primer trabajo en Argentina con la plantación de cientos de estacas de tamariscos en Pirámides.

Inspiración de otros poetas como Raúl Agustín Entraigas y Aurelio Salesky Ulibarri, nombre al que se ha  acudido tanto para denominar a una calle rural de Rawson como a un conjunto de música popular, el tamarisco sigue firme en las riberas y huellas del Chubut. A su presencia silenciosa y a su natural resistencia, se han ido sumando las historias de la gente, que lo adoptó y consagró, por sus aportes a la vida, como una especie de raigambre auténticamente patagónica, un amigo que espera ​en cada recodo del camino.

                                                          Miguel Machesich

(Publicado en EL ZONAL DEL VALLE – Suplemento del Diario EL CHUBUT – 27 mayo 2015)

Anuncios

Acerca de La Luciérnaga Curiosa

Personajes, paisajes y hechos que han dejado huellas en este tiempo que me ha tocado vivir.
Esta entrada fue publicada en Rawson. Guarda el enlace permanente.

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s