R. IRIANNI: LA CONVERSIÓN DE LOS PIONEROS GALESES. De mineros a agricultores reconocidos en el mundo

Ricardo Irianni - copia¿Cuáles son las razones que explican el éxito del asentamiento galés en Patagonia, una tierra sólo poblada entonces por pueblos nómades?. ¿En qué valores se asentó el resultado de un proceso que protagonizó un grupo de mineros, con conocimientos en la materia casi nulos, para  entender y dominar el río Chubut y producir en un ambiente totalmente hostil y diferente a su lugar de origen?. ¿Cómo superaron una debilidad evidente y obtuvieron un trigo de calidad, premiado a nivel internacional (Francia y EE.UU.), en 1892?.

Los interrogantes fueron planteados por el ing. Ricardo Irianni durante el reciente Primer Festival Literario Argentino – Galés realizado en Gaiman, oportunidad en la que expuso sobre “Los inicios de la producción bajo riego en el Chubut” en ese encuentro que reunió a escritores, investigadores y docentes como parte de la programación por el Sesquicentenario del arribo galés al Chubut en 1865.

“No soy escritor ni historiador”, se apresuró a aclarar el expositor y de entrada expresó “su respeto y fascinación por la historia de los galeses que vinieron acá y pudieron tener éxito gracias a algunos principios que muchos de nosotros compartimos, valoramos y queremos tener como modelo de vida”.

Galeses - RawsonIrianni explicó que, desde su formación como ingeniero agrónomo y técnico, se interesó por esa temática, con mayor énfasis a partir de la celebración del sesquicentenario, y mencionó a “la esperanza, el deseo de libertad, el trabajo en conjunto, la cooperación y la determinación para hacer cosas”, como los principales componentes que explican el exitoso proceso.

El disertante aludió a los libros cabeceras existentes en esa temática y dijo que “esta historia se va enriqueciendo día a día con nuevas lecturas e investigaciones” y destacó la existencia actual de “un material muy rico como una página en Internet en la cual están todos los periódicos del Siglo XIX de Gran Bretaña, apuntando nosotros a Gales”.

Subrayó la importancia de cartas enviadas por los colonos galeses que permiten hoy acceder a testimonios desconocidos. La lectura de esas publicaciones permite acceder a las impresiones que iba generando el comportamiento de la naturaleza entre los recién llegados y lo que pasaba por la cabeza de esas personas que ya iban analizando su entorno para poder empezar a producir.

Primeras impresiones

Irianni se refirió también a las impresiones de Lewis Jones en su presencia previa en la Patagonia y a las razones que llevaron a elegir el río Chubut como espacio de asentamiento del futuro contingente. El líder galés llegó en marzo de 1863 a Carmen de Patagones, ubicada en la cuenca del Río Negro, con grandes diferencias a la del río Chubut. “En aquel lugar existía una experiencia de producción agropecuaria desde hacía 60 a 70 años. Y nos encontramos con la asombrosa cantidad de 3000 hectáreas de trigo. Hoy en el valle del Chubut no hay 200 – 300 hectáreas con cultivos anuales como trigo, maíz y sorgo y lo mencionamos como un logro, pero en Carmen de Patagones había 3000 hectáreas”.

Lewis JonesLewis Jones consideró posible repetir aquella experiencia en el nuevo lugar y cuando ‘baja’ y comprueba que, si bien “es más chico y tiene menos aguas”, piensa igual la posibilidad de un manejo similar.  Allí radica el origen de las críticas posteriores de que “vinieron engañados”. Irianni no se mostró muy de acuerdo con esas acusaciones. “No sería tan duro con Lewis Jones. Era muy joven, tenía 26 años, y el entusiasmo de la edad, la determinación, la esperanza, el deseo de asentar una colonia galesa, lo llevó a pensar en un similar comportamiento de las cuencas de ambos ríos, a pesar de las diferencias”.

El expositor citó otros testimonios de Michael D. Jones y Richard Jones Berwyn sobre los primeros esbozos de canalización para riego y se refirió luego a la formación laboral minera de los galeses llegados al Chubut y a la influencia indirecta que esa actividad tuvo en la resolución de la problemática de las crecidas del río.

Secretos del éxito

Galeses - Rawson 01Citó “una carta muy interesante de Aaron Jenkins de 1872” como testimonio que quizás define el éxito galés en el Valle del Chubut a pesar de la existencia de una mayoría de los mineros en el grupo que vino en el Mimosa, junto a “tres  o cuatro agricultores que vinieron pero finalmente se fueron”.

“Quizás uno de los secretos del éxito estuvo en que los que vinieron fueron mineros y para un minero decirle hay que cavar una zanja en una tierra dura pero fácil y al aire libre no era tanto problema”, en un país como Gales que por entonces tenía más problemas de exceso de agua que de riego.

Irianni también valoró “a capacidad de observación de quienes eran pastores por su visión global de la vida” y reseñó las oscilaciones experimentadas por el río Chubut y su repercusión en las expectativas de los colonos.

Primer carro galésEl optimismo por la crecida del 1865 les hizo creer que se repetiría los años siguientes pero dos años después, al comprobar los fracasos, casi los hace partir del lugar. “Recién en 1868 subió nuevamente para tener una producción moderada. Paralelamente iban tratando de aprender a partir de la observación de lo que sucedía. El clima tampoco los acompañó”.

El disertante mencionó asimismo la posterior incorporación de nuevas tierras con posibilidades ignoradas para los cultivos y la exitosa labor de convocatoria de Abraham Matthews que estimuló la llegada de mayor cantidad de gente, entre otros factores que jalonaron el proceso de crecimiento de la producción agrícola.

De una hectárea en el primer año se pasó a 30 en el segundo “a pico y pala, con la desazón de la posterior pérdida”. En 1868 fueron 10 hectáreas, en 1869 se subió a 25 y en 1870 a 200 hectáreas hasta llegar en 1880 a 2500 hectáreas.

Premios en el mundo

Irianni mencionó  “El Valle Prometido”, el libro de David Williams como fuente detallada de esa evolución y destacó “el increíble esfuerzo para la construcción de los primeros ramales de riego”.

La charla culminó con la mención de que el trigo que representó a la Argentina en exposiciones internacionales  de aquella época provenían del Valle del Chubut y destacó el premio en 1892 al productor  Benjamin Brunt, llegado en 1874 en una nueva oleada de origen galés, donde sí llegaron agricultores con tecnología y herramientas. “En 1924, en una carta a su hermana, dice “vivo en la Patagonia como un rey. Estoy con mi familia y soy dueño de mi tierra”, recordó Irianni.

Subrayó además la visión de John Murray Thomas, quien en 1878 trajo un tractor a vapor cuando todavía no había un desarrollo importante en la llanura pampeana en esa materia.

“No sabían producir la tierra, mostraron que se podía e hicieron lo mejor. El mejor legado que tenemos hoy es que en la bandera y en el escudo del Chubut tenemos una espiga de trigo”, sintetizó Irianni en el final de su exposición.

(Publicado en semanario RAWSON VISIÓN – N° 112 – 17 mayo 2015)

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Acerca de La Luciérnaga Curiosa

Personajes, paisajes y hechos que han dejado huellas en este tiempo que me ha tocado vivir.
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Una respuesta a R. IRIANNI: LA CONVERSIÓN DE LOS PIONEROS GALESES. De mineros a agricultores reconocidos en el mundo

  1. Oscar Zulian dijo:

    Muy buena esta exposición, que nos perrmite dspués de tantos años enterarnos de los logros obtenidos mediante tanto esfurzos a estos pioneros que supieron salir adelante y en que forma!!! muchas gracias por permitirnos conocer estas historias…!!!

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