150 años de historia. ROCA Y UN PASEO SOLITARIO POR LAS CALLES DE RAWSON

640px-Julio_A_Roca - copiaAquella mañana del verano de 1899 el general se levantó muy temprano. La mayoría de la gente de la pequeña capital del territorio nacional del Chubut dormía el miércoles 25 de enero cuando el madrugador miró a través de la ventana y decidió salir a caminar. Las calles del primer pueblo fundado con la llegada de los galeses en 1865, catorce años antes de la llamada Campaña del Desierto, se presentaban desérticas y silenciosas. La comitiva oficial integrada por otros funcionarios, militares y amigos, cansada por el ajetreo de los días anteriores y, seguramente, interesada sólo en acumular fuerzas por lo que esperaba en su marcha hacia el Estrecho de Magallanes, también descansaba. Todos habían llegado la noche anterior y muchos, sin cenar, se habían ido directamente a la cama.

El polémico inspirador y conductor de la expedición militar de 1879 estuvo durante cuatro días en Chubut hace 116 años. Una de aquellas jornadas fue en Rawson, asiento de las autoridades territoriales encabezadas por el coronel Carlos O’Donnell.

El general Julio Argentino Roca había llegado a última hora del martes 24. “A la mañana siguiente, el Presidente estaba levantado y caminando por el pueblo antes que la mayoría de sus habitantes se hubiese despertado. Visitó algunas casas y se llegó hasta la quinta del Sr. Gregorio Mayo, quien lo trajo de vuelta a la gobernación en su coche. Más tarde fue a Castell Iwan, hogar del Sr. John Murray Thomas, desde donde se trasladó a la desembocadura del río”.

La pormenorizada crónica de aquella presencia inusual para su tiempo, que había M.H.Jones 01roto la monotonía de los días finales del siglo XIX,  está desarrollada por   Matthew Henry Jones en el Capítulo Acontecimientos Año 1899 del Tomo I (1886-1903) de “Trelew. Un desafío patagónico” (El Regional, 1997).

El autor recopiló “la mayor cantidad posible de antecedentes, procurando con ello, darle la importancia que tuvo. Con este objeto he recurrido al folleto N° 10 de las publicaciones del Museo Roca y a varios ejemplares de la revista “Argentina Austral” y del periódico “Y Drafod”, señaló en las mismas páginas de su obra.

El resto de aquel día “transcurrió sin que se hiciese nada fuera de la común. Los colonos en general, lamentaron que la salud de Lewis Jones no le permitiera saludar y dar la bienvenida al Sr. Presidente en su visita al vecindario, pero se dijo que le había mandado un mensaje de felicitación, como así también los de la Colonia en las presentes circunstancias”.

“Por la tarde tomó té en compañía del Coronel M. J. García y del Dr. H. Edward Bodrick, quien le expresó que apreciaba mucho ese honor, pues descendía, tanto del lado materno como del paterno, de familias militares”. García era el jefe de la División de Bahía Blanca e integraba la comitiva oficial. Bodrick era un médico inglés llegado hacía un año a la Colonia Chubut.

“Poco después del mediodía, varios oficiales de los barcos de guerra, regresaron a Trelew, tomando allí el tren de las tres de la tarde que los condujo hasta Puerto Madryn. El jueves 26 de enero, el presidente inició su regreso a Puerto Madryn…..”, lugar desde el que prosiguió viaje al sur, para encontrarse con el presidente chileno Dr. Federico Errázuriz.

A Puerto Madryn había llegado el lunes 23 de febrero a bordo del acorazado ROCA Y CHUBUT-CHACRA DE OWEN“Belgrano”. El martes 24 viajó a Trelew en tren y, desde allí, se dirigió a Gaiman y otros lugares del Valle del Chubut. En todo su itinerario había sido objeto de agasajos y reclamos por lo que se consideraba “el olvido de las autoridades nacionales”, había escuchado el canto de los galeses y se había asombrado por el monumento existente en Gaiman en homenaje a Cristóbal Colón.

Lo acompañaban sus ministro de Marina, comodoro Martín Rivadavia y de Relaciones Exteriores, Amancio Alcorta; los edecanes Artemio Gramajo y Constantino Raybaud; sus amigos Pedro Luro, Eleazar Garzón (exgobernador de Córdoba); los diputados Mariano de Vedia y Benito Carrasco y otros jefes militares y funcionarios. “En el crucero “Patria” viajaban una legión de corresponsales, entre ellos de “La Prensa”, “La Nación”, “Patria Degli Italiani”, “Deutsche La Plata Zeitung” y “Argentinisches Tageblatt”, atraídos por los sucesos que se desarrollarían en la entrevista con el mandatario chileno”, se indica en el libro de M.H.Jones.

El llamado “Zorro del Desierto”, símbolo de aquella época en que los grupos dominantes del país, sin vacilaciones ni debilidades, consolidaba el Estado Nacional, había estrenado su segundo período presidencial hacía escasos tres meses con una preocupación: definir rápidamente los límites internacionales del país.

Sin importarle las críticas de los grandes diarios (La Nación, La Prensa) ni las ácidas ROCA Y CHUBUT CARAS Y CARETAS 25.02.1899 1caricaturas de la popular revista “Caras y Caretas” por su decisión, marchó hacia el sur con una escala en el asentamiento galés del Chubut, donde no terminaban de limarse las asperezas con las autoridades nacionales y hasta se hablaba de un pedido de protección a la corona británica.

“He buscado llevar aquellos confines de la República, en momentos en que esperamos trazar las líneas definitivas de fronteras internacionales tan discutidas, la demostración más clara de que la distancia no los aleja de las garantías y de la protección del gobierno general”, expresó tres meses más tarde en su mensaje presidencial al Congreso de la Nación, mientras el invierno se aproximaba en aquellos confines con sus amenazas climáticas.

El anteúltimo de aquellos cuatro días en el Chubut estuvo en Rawson, ciudad en la que se levanta un monumento en su memoria desde principios de la década del ‘40. Su solitaria caminata por las calles en la madrugada del miércoles 25 de enero de 1899 ha quedado registrada  sólo como una referencia mínima y anecdótica. Se ignoran el itinerario seguido y las cavilaciones personales o eventuales evaluaciones, que acompañaron el ruido seco de sus pisadas sobre las piedras.

Al grupo de protagonistas de una singular experiencia de convivencia con los pueblos originarios que había visitado durante aquellas jornadas del verano de 1899 le esperaba pronto otra dura prueba: las destructivas inundaciones que llegarían con sus devastadores efectos, especialmente a Rawson, a fines de julio de aquel mismo año.

 

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Acerca de La Luciérnaga Curiosa

Personajes, paisajes y hechos que han dejado huellas en este tiempo que me ha tocado vivir.
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