RAWSON Y LOS ITALIANOS: LOS ALBANÍA (Publicado en Suplemento 148° aniversario de Rawson – El Chubut – 15/09/2013)

Fue uno de los primeros italianos llegados a Rawson. Primero explotó un campo y

Fortunato Albanía, fundador de una familia italiana que se radicó en Rawson

Fortunato Albanía, fundador de una familia italiana que se radicó en Rawson

luego se hizo cargo del transporte postal en la zona. Su casa se mantiene aún en pie sobre la calle Gregorio Mayo casi Castelli y sus descendientes se han fusionado y diseminado hoy en numerosísimas otras familias de la ciudad. Don Fortunato Albanía llegó en 1892 con su esposa Margarita Carnier y tres hijos italianos, Angela, Teresa y Albano. Cuatro años después nacía Alejandro, el primer patagónico de la familia, a quien sucederían Inés Ercilia, Amelia y José Américo.

En principio se dedicó a la explotación de un campo ubicado en Punta Ninfas, pero al poco tiempo trabajó en el transporte de correspondencia entre Rawson y las también incipientes localidades de Trelew y Gaiman. En noviembre de 1904 se le había concedido la autorización para realizar el servicio de mensajería.

La familia comenzó a agrandarse con el casamiento de los hijos, nietos y los que siguieron luego, congregándose en el núcleo familiar apellidos como Lois, Goicochea, Coronel, Engels, Vecchio, Murano, Fernández, Menéndez, Conesa, Arévalo, Papaiani, Macchioni, Ballester, Araujo, Jones, Coradini, Ferrero, Urquiza y otros de larga raigambre en la ciudad.

Don Fortunato Albanía murió circunstancialmente el 24 de marzo de 1927 en Comodoro Rivadavia, adonde se había traslado a visitar a una hija allí radicada.

Hugo Albanía, en su juventud. Representante actual de los descendientes del pionero.

Hugo Albanía, en su juventud. Representante actual de los descendientes del pionero.

Néstor Hugo Albanía, su nieto e integrante de las generaciones actuales de la familia, se dedica hoy a la venta de artículos de goma, bulonería y afines en un céntrico local que también, con esfuerzo emprendedor, hizo edificar en pleno centro de Rawson.

No bien terminó la escolaridad ingresó como tantos otros jóvenes de su época en la garbancería de Gort y Ayllón, que en aquel tiempo trabajaba con gran cantidad de gente. Luego viajó al norte, y en una fábrica de artefactos para el hogar, en su mayoría de aluminio, se familiarizó con el armado de motores de origen europeo, que increíblemente y pese a su juventud y venir esas importantes máquinas con folletos escritos en idioma que no conocía, los puso en marcha para alegría y progreso del lugar en que se desempeñaba.

Volvió a Chubut  y con los importantes conocimientos adquiridos fue a trabajar como mecánico vial en Los Tamariscos, un lejano paraje de la provincia. Allí su trabajo fue con máquinas viales que en su mayoría requerían de sus servicios a la intemperie.

Al volver a su ciudad y viendo que no existía una empresa de colectivos urbanos que uniera el recorrido a Playa Unión, creó con dos vehículos usados la empresa de transportes de pasajeros “Bahía”.

Con el tiempo la transfirió y puso un taller con algo que hacía mucha falta: una tornería. Llegó a tener máquinas muy buenas con las que hacía importantes piezas para vehículos, maquinarias y lanchas del puerto. Actualmente se dedica a la venta en su local de la avenida Sarmiento.

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Acerca de La Luciérnaga Curiosa

Personajes, paisajes y hechos que han dejado huellas en este tiempo que me ha tocado vivir.
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